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Alesia Rodríguez Pardo tuvo la misión de intermediar el canje de deuda |
El 14 de septiembre de 1997, la prensa internacional reseñó la euforia de los ministros de Hacienda y Cordiplan, Matos Azócar y Petkoff Malec, respectivamente, así como de Alesia Rodríguez, quien comando la operación de canje de deuda. Se trató para la fecha de la mayor emisión de bonos realizada por país alguno en Latinoamérica: 4,4 millardos de dólares, y que alargaría a 30 años el vencimiento de parte de la deuda externa.
Los ministros indicaron que la rueda de venta realizada en Nueva York se planteó para un millardo de dólares y la demanda se desbordó a 7 millardos de dólares, lo que hizo cuadriplicar la oferta prevista. The Wall Street Journal indicó en su edición americana: “Los inversionistas devoraron la emisión venezolana de los llamados bonos Globales”, que rescataron bonos y fianzas de los papeles Brady en condiciones que según ese diario constituyó un récord de ventajas en este tipo de colocaciones. Pero la gran incógnita desde un principio, cuando se conoció la operación, fue saber ¿quién ganó?En los mercados internacionales llegó a plantearse que Chase Manhattan Securities y Goldman Sachs, los líderes de la colocación de los bonos Globales venezolanos, fueron los grandes beneficiados en esa operación, debido a que se aprovecharon de la información privilegiada y compraron una porción importante de títulos de la deuda pública venezolana antes del 3 de septiembre, fecha en la que Matos Azócar anunció el plan de refinanciamiento. Así, a través de empresas instrumentales y fondos paralelos la banca de inversión hizo el gran negocio. Algo le dejaría a los operadores políticos.

